No sé bien porque me decidí a escribir un blog pero creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en los últimos meses. Desde que era muy pequeña me gustaba escribir, soñaba con ser una escritora tipo Enyd Blyton pero la teoría de la utilidad que recibí del entorno hicieron que cuando ya tuve edad de elegir me decantara por opciones más prácticas, lo que se tradujo en estudiar Derecho y Administración de Empresas, en lugar de Humanidades. Y me fue bastante bien,no puedo quejarme, y también durante los dos primeros años en el mundo laboral. Muchas veces incluso, el poco tiempo libre que tenía lo dedicaba a seguir estudiando temas relacionados con el trabajo, tratando de aprender y poder ser competitiva en este mundo tan complicado. Pero un buen día hace exactamente un año exploté. El verano pasado lo recordaré siempre como el verano de la CRISIS (personal y mundial claro está) porque se produjeron muchos cambios en mi vida que provocaron que me desestabilizara y no encontré refugio ni en lo que hacía ni el modo de vida que pretendía alcanzar. Si bien es cierto que siempre he tenido a mi familia y muy buenos amigos alrededor que son los pilares de mi vida, cuando volví a replantarme dónde me veía de mayor la única respuesta que encontré fue la desorientación. Sin darme cuenta estaba empezando a llevar una vida sobre la cual no tenía apenas control. Y no se trataba tanto de salir de trabajar tardísimo, sólo tener un par de horas al día para mí, el tiempo libre utilizarlo para estudiar cursos y masters...lo que me preocupaba de verdad, incluso me provoca ansiedad era pensar que a lo mejor eso no es lo que me gustaba, que estaba desaprovechando mis capacidades en algo que no me reportaba ninguna satisfacción y que algún día me arrepentiría de no haber hecho en la vida lo que quería o lo que me gustaba.
A finales de agosto del año pasado me marché de vacaciones con P. a Escocia. Fueron días de frío, de lagos y montañas, perdidos en lugares remotos, prácticamente alejados de la civilización, solos con nosotros mismos. Y ese viaje fue mi revulsivo. Allí tuve mucho tiempo para pensar, para aislarme y tratar de dar un poco de sentido a lo que me estaba sucediendo. Y tomé una decisión que marcó todo el año siguiente. Puesto que estaba perdida, sin saber hacia donde dirigir el rumbo, lo primero que tenía que hacer era empezar a redescubrir las cosas que cuando era pequeña me gustaban, y a eso dedicar el tiempo libre. Quizás así, y aunque suene cursi pero es cierto, me volvería a encontrar.
Un año después nació este blog, y por eso la primera entrada que escribí es
El comienzo del viaje, con una foto de Escocia, porque en realidad es ahí donde empezó todo.
Y durante este año he hecho de todo. He ido a clases de salsa, de escritura creativa, de cata de vinos. He viajado mucho, a Nueva York, a París, a Barcelona, por el norte de España, he vuelto muchas veces a Salamanca (desde donde estoy escribiendo ahora) y por último he descubierto en Internet un mundo lleno de historias.
Personas con muchísimo talento en sus profesiones creativas:
Estilistas:
Pia Jane Bijkerk;
Decoradores: Holly Becker de
Decor8;
Ilustradores: Sarah Coleman de
Inkymole;
Lisa EvansArtistas:
Hannah Konola;
A field journalFotografos:
The SartorialistEtc:
Record the day;
Concrete and Honey;
Píntame el díaTambién leo con frecuencia blogs escritos de manera brillante que consiguen que el día a día se sobrelleve con un poco de humor.
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Señorita Pepis-
Nothing to wear-
Con V de VogueEn otros blogs puedes identificar nuevas tendencias en moda, tiendas, looks sin moverte de la silla:
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Con dos bolsas en cada mano-
The cherry blossom girl-
De tiendas por MadridY en cuanto a mi blog, pues ni idea. Aún no tengo claro (es una constante en mi vida no tener las cosas claras) si tendrá alguna temática concreta o simplemente será una recopilación de variedades. De momento lo utilizo como terapia, para obligarme todos los días a expresar lo que pienso. Y por hoy, el objetivo está cumplido.