Escudriñando desde la ventana de mi ordenador lo que sucede en el otro hemisferio, y observando que a mi alrededor solo hay camisetas, shorts y vestidos de trapo, me convenzo de que el frío es elegante. Largo y pesado, pero elegante.






Otoño en Nueva York, Estambul y Venecia.
Fotos by The Sartorialist, Miss Pandora, Garance Doré y The Cherry Blossom Girl
