martes, 26 de abril de 2011

Fraser Island

Fraser Island es la isla de arena más grande del mundo. Está situada en Queensland (Australia), a tres o cuatro horas conduciendo desde Brisbane en dirección norte. Entre bosques de eucaliptos, lagos y dunas de arena habitan dingos salvajes, lagartos gigantes, distintas especies de serpientes, aves de colores, tiburones, tortugas y hay quien dice que también cocodrilos (aunque a mí no me ha quedado muy claro). Sólo se puede conducir por ella si es con un vehículo 4x4 previamente autorizado. La isla está absolutamente protegida, tan solo hay construidos dos hoteles y hay algunas zonas de camping.
A las cuatro de la mañana nos levantamos el viernes pasado para empezar nuestro viaje con David y Alana, nuestros amigos/vecinos/compañero de trabajo de P/compañera mía de yoga. Ellos tan despiertos y habladores y nosotros sin poder siquiera abrir medio ojo. Vaya horas, por el amor de Dios. Es lo que pasa cuando te echas amigos guiris.
Ana. 6 a. m.
A la hora del desayuno llegamos a Rainbow Beach, el pueblo donde se supone que está el puerto para coger el ferry, y aluciné. Qué puerto ni que nada. El barco se cogía en la mismísima playa y para llegar a él había que conducir por la playa previo cambio de presión de los neumáticos del coche. Podéis intuir que en este punto de mi vida yo no sabía que la presión de las ruedas se pudiera cambiar en algún sitio que no fuera en un taller.
Al llegar a Fraser, empezó la aventura. Lo primero sorprendente es que todas la carretera principal de la isla es la playa y tiene limitaciones de velocidad, señalización y de todo. Lo segundo sorprendente es que la playa también sirve de pista de aterrizaje de pequeños aviones. Y creedme que aterrizan, vimos dos.
Avión en la playa
Llegar a nuestro resort, que estaba situado en el lado contrario de la isla, nos costó más de una hora, y eso que sólo teníamos que recorrer 30 km. Pero 30 km de barro, arena, baches, ramas, animalitos cruzando. El resort estaba genial, muy limpio y cuidado, con piscinas mirando al mar, pero a mí me daba la sensación de estar viviendo en una especie de hotel de 4 estrellas en medio de Parque Jurásico, como decía P. Por ejemplo, me resultó muy curioso que el staff del hotel estuviera compuesto en su mayoría por rangers (guardabosques), con sus sombreros australianos y la riñonera de primeros auxilios a cuestas. También se me hacía "extraño" estar en la piscina mientras por la orilla paseaban lagartos enormes o pájaros de colores. Todos en amor y compañía. Ver para creer.
Nuestro bungalow en Kingfisher Resort
Bichos que normalmente te encuentras en cualquier piscina municipal española
Kingfisher Resort
Y en cuanto a la isla, sobran las palabras. Aquí tenéis unos ejemplos de las cosas que se pueden ver y hacer en ella.
Central Station
Lake McKenzie
Basin Lake
Ellis Creek
Atardecer en Fraser Island
video
Lago Wabby (perdonad la baja calidad del video)
Y como siempre ocurre al final de unas vacaciones en la playa, llegó el atasco.
Todas las fotos y los videos son de Ana y P

miércoles, 20 de abril de 2011

Mi primera publicación en la revista Atelier

En el número 8 de la Revista Atelier...

Nada más ni nada menos...que mi primera carta desde el otro lado del mundo.


Aún no me lo creo.
Y por si fuera poco, he tenido la suerte de que Mónica González-Molla la increíble diseñadora-ilustradora-artista que está detrás de Tocador de Monique haya realizado la ilustración del artículo ¡Me encanta!
Pd. Bea, muchas gracias por haberme publicado mi primer artículo. Es todo un honor aparecer en tu revista

lunes, 18 de abril de 2011

El café

P y yo comemos juntos muchos días, casi siempre en algún centro comercial donde se pueda escoger entre comida asiática (para mí), kebabs (para mí), pasta (para P) o ensaladas (para mí también).
Y después, antes de que cada uno vuelva a su oficina, pasamos por un pequeño puesto en la calle donde ponen un café para llevar buenísimo. El chico que lo sirve entiende bastante, sabe poner la leche y el azúcar justos y consigue la temperatura adecuada, bien caliente pero sin estar hirviendo.
Es algo que me resulta muy curioso, lo de los cafés para llevar, digo. En esta parte del mundo no es fácil encontrar una cafetería donde la gente se pueda sentar a tomar un café bien cargado pero no amargo, en una taza con su churrete de la máquina resbalando sobre el azucarillo y con su platito debajo. Rectifico, en realidad es imposible. Sobra decir que se desconoce por completo el concepto de barra de bar, con un camarero con el que interaccionar sobre política o la champions, el periódico del día, el ruido de las tragaperras de fondo. Desde luego lo que nadie hace en España es ir por la calle bebiendo un café, quemándote los dedos y a riesgo de tener un accidente sobre la ropa, salvo que te consideres muy de Nueva York, en cuyo caso, peor para ti. Al menos en mis tiempos eso no se hacía. Por cierto, mañana hace seis meses desde que nos fuimos.
Por eso, cuando esta tarde el chico del carro del café me ha preguntado que cómo se toma el café en Europa, cómo se prefiere, si latte o capuccino o macchiato, me ha salido del alma contestarle simplemente "inside" (dentro).
Creo que no me ha entendido.
La foto pertenece a Garance Dore

domingo, 17 de abril de 2011

Casualidades de la vida

Fue a finales de 2007 cuando empecé a leer y a seguir blogs asiduamente. Por aquel entonces, uno de ellos me cautivó muy especialmente, no era de moda ni de tendencias como tantos otros. Éste era distinto y fue el que me inspiró para empezar Coleccionando Estrellas.
Encontraba fascinante la historia de esta fotógrafa-escritora-estilista de interiores australiana instalada primero en París y luego en Amsterdam, que dejó Sydney después de varios años regentando su propio café para empezar una nueva vida y una nueva carrera profesional en Europa. Escrito desde el barco donde vivía, su blog es una verdadera preciosidad, sus fotografías y su escritura son intimistas, veladas, siempre buscando belleza en los pequeños detalles.
Acaba de publicar su tercer libro, My heart wanders, tras el éxito de Paris made by hand y Amsterdam made by hand y vuelve a casa para comenzar otra etapa de su vida . El día 7 de mayo (cumpleaños de P) Pia Jane Bijkerk presenta su nuevo libro en Brisbane, en un afternoon tea para el cual hoy mismo compraré las entradas.
Por otra parte, hace algunas semanas entré en una pequeña tienda de decoración y de productos naturales que me llamaba la atención desde que llegué a vivir a esta ciudad. Entre platos y chismes descubrí unos cuencos y otros artículos de cerámica que tenían grabados fragmentos de poesía. Automáticamente se encendió una luz en mi interior. Yo había escrito sobre esta marca, Paper Boat Press, en septiembre de 2009. Unos días después también me encuentro que Decor8, otro de mis blogs favoritos, ha escrito sobre ella porque van a empezar a vender estos productos en Anthropologie, la famosísima tienda de moda y decoración de USA y UK.
Hasta aquí nada especialmente sorprendente si no fuera porque Kylie Johnson, la ceramista y escritora de poesía que está detrás de Paper Boat Press vive aquí en Brisbane y es quien organiza la presentación del libro de Pia.
Tampoco tiene nada de particular, pero si veis la entrada que escribí hace un año y medio, donde las citaba a ambas a la vez, lo último que podía pensar entonces es que estas personas en algún momento se cruzarían en mi vida. Y menos aún, que sería al otro lado del mundo.
Las cuatro primeras imágenes pertenecen a Pia Jane Bijkerk
Las dos últimas imágenes pertenecen a Paper Boat Press

miércoles, 13 de abril de 2011

Apuntes variados

En los últimos días han sucedido varias cosas:
1. Isabel ha concedido uno de sus premios "Blog con encanto" a Coleccionando Estrellas, lo que me ha hecho muchísima ilusión porque es la primera vez que este blog tiene el honor de resultar premiado . Muchas gracias, ¡tú si que eres un encanto!
2. He hecho el primer bizcocho de mi vida. De vainilla y pera. Yo solita. Delicious.
3. Por primera vez desde que nos casamos hemos tenido que separarnos unos días. Mientras P estaba en Sydney, yo he aprovechado para ir a la playa con nuestros amigos, asistir a una conferencia de Marketing en el Hilton, terminar un libro que tenía a la mitad y cocinar el delicious bizcocho. Hay que sacar provecho de las adversidades.
4. Han comenzado las rebajas de mitad de temporada, pero aún con éstas sigue siendo más rentable comprar la ropa en España y pagar gastos de envío que acercarse a las tiendas de aquí y morir en el intento.
5. Hay veces que me encuentro espesa hablando en español y otros días que me siento aún más espesa hablando en inglés. Este post he tenido que releerlo varias veces y aún hay frases que no me suenan bien.

domingo, 10 de abril de 2011

Ayer

Ayer
Coolangatta Beach
Foto by me

jueves, 7 de abril de 2011

Signos de cambio

Mientras el hemisferio norte celebra la llegada de la primavera, en las antípodas empezamos a sentir los primeros signos del otoño. Durante el día el tiempo sigue siendo muy bueno-benditos 25 grados-pero las mañanas y las noches son más frescas. La estación húmeda ha terminado y empieza la seca. Los animales buscan escondrijos y también nosotros pasamos más tiempo en casa. Empieza la época de recogerse.
Pero intentaremos atrasarlo hasta después de Semana Santa porque aún quedan por delante tres días de vacaciones (viernes santo+lunes+martes) que pasaremos con algunos amigos en Fraser Island, la isla de arena más grande el mundo. Haremos planes de playa, excursiones, barbacoas, y wildlife. Este año no habrá procesiones ni torrijas. Y las echaré mucho de menos, por si me preguntáis.

viernes, 1 de abril de 2011

Un fin de semana en Melbourne


El pasado fin de semana en Melbourne dio para mucho. Lo más significativo fue el constante cambio de clima en un mismo día y aunque algo nos habían contado, no pensábamos que fuera tan extremo. Tanto es así que el sábado por la mañana tuve que entrar en una tienda a comprarme un abrigo porque no conseguía entrar en calor, tenía el frío calado en los huesos. Por la tarde templó y a ratos llovía. El domingo teníamos entradas para ver el Gran Premio de Fórmula 1 y aunque también amaneció gris y nublado, a las 2 de la tarde se disiparon milagrosamente todas las nubes y se quedó un día brillante y caluroso. Y por primera vez en estas tierras, nos quemamos.
Nota: el GP de F1 fue muy entretenido, pero en mi caso para ir una vez y se acabó. Madre mía qué ruido, qué velocidad la de los coches (a Alonso solo lo vimos al comienzo cuando dio una vuelta al ruedo para saludar y cuando estaban calentando el coche, después sólo era un ente volador) y qué grande es el circuito, acabé agotada de estar pa´rriba y pa´bajo todo el día.
Además del clima, Melbourne es una ciudad llena de sorpresas, dinámica, con ambiente muy europeo (es la ciudad del mundo fuera de Grecia con la mayor comunidad griega), tiene tranvía, ofrece arte en las calles y en ella viven renombrados fotógrafos y artistas. Su universidad de Bellas Artes es de las más prestigiosas del mundo, y se palpa que la ciudad también presta especial atención al diseño en restaurantes, tiendas cafeterías y hasta en el mobiliario urbano.
Ejemplos de cosas que puedes encontrar en Melbourne:
*Monederos en el suelo
*Cerdos voladores
*Gárgolas de Notre Damme.
*Templos antiguos (y otros modernos)
*Otro tipo de templos
*Un pub debajo de un puente
*Cantaores de flamenco
*Una chica muy sexy
*Un señor de oficina
*Otros señores de oficina
*Los ojos que todo lo ven
*Unas bonitas regaderas
*Distintos medios de transporte, todos juntos y todos a la vez
*Crepes de colores
*Una novia muy estilosa
*Distintas formas, estilos y colores
*Un centurión romano
*Coches rojos